De Collada Llomena a Mirador de Les Bedules

Collada Llomena a Mirador de Les Bedules.

Cuando una decisión poco analizada te lleva a la situación de «no hay vuelta atrás posible».

Desde la collada Llomena hasta Les Bedules, por la pista de tierra que las une son escasos 2km. En teoría fácil, así está catalogada en todos los blogs de senderismo, como dificultad baja y sin apenas pendiente y en algunas webs, “apta para hacer en familia y con niños.”

Dejamos unos fragmentos de un video del Grupo de Montaña Llanzaradin en el que se ve una pista aceptable para poder hacer nosotros.

Extractos de video de Grupo de Montaña Llazarandín

En este video muestran extractos de una salida de: Grupo de Montaña Llazarandín https://www.llazarandin.com @llazarandin

Se aprecia un suelo duro con apenas salientes ni desniveles pronunciados, nada de lo que nosotros nos encontramos.

Hasta aquí todo claro. En mayo del 2024 decidimos hacer esta ruta después de ver muchos videos e imágenes que no mostraban mayores dificultades aparentes. Pero no habíamos tenido en cuenta un detalle, en esta zona días atrás había llovido lo suficiente para modificar el estado de la pista hacia les Bedules.

Nada más abandonar la PO-2 justo en el inicio del camino nos encontramos con un badén bastante embarrado que se podía superar sin dificultad en sentido ascendente, pero retroceder sería imposible. (no tenemos imágenes de este badén, la situación era complicada ni pensamos en hacer fotos).

Una vez pasado este badén, continuamos camino creyendo que en algún momento aquello mejoraría  alternando zonas buenas, regulares y muy malas, dejamos algunas imágenes del camino, de lo peor no tenemos fotos, la tensión se amontonaba, ni nos acordamos de hacerlas.

El problema lo fuimos acrecentando seguros de que no podíamos dar la vuelta porque no podríamos a atravesar el badén inicial en sentido contrario. Convencidos de esto, seguimos hacia delante atravesando charcos y barrizales casi imposibles y con la confianza de que Les Bedules estaría después de la siguiente curva.

Cuando empezamos a darnos cuenta que aquello se nos escapaba de nuestras posibilidades para salir por nuestros medios, comprobamos que no tenemos cobertura en nuestros móviles, todo se ponía en contra (en el inicio del camino, en Collada Llomena hay cobertura y en el final, en Collada Les Bedules hay cobertura y en tramo que les une de sólo 2 Km escasos, NO LA HAY).

Esta es una ruta bastante transitada por senderistas y ganaderos, excepto hoy, que no nos encontramos con absolutamente nadie, luego vimos que había veterinario y ganaderos saneando el ganado en el mismo mirador y con vehículos todoterreno¡¡¡¡.

Llegamos a un punto en que aquella situación nos superó y entendimos que necesitábamos ayuda. Susana se adelanta en busca de cobertura móvil para llamar al 112. Caminando en  dirección al mirador encuentra cobertura.

El protocolo es así:

  • Te envían un mensaje whatsapp, para que devuelvas tu ubicación y que por aquí quede abierto un canal de comunicación.
  • Te informan que están en marcha los servicios de socorro.

En un rato “que a nosotros nos pareció mucho, aunque no lo fue” aparecieron por detrás, dos bomberos de Cangas de Onís, en un vehículo todoterreno.

Después de algunas risas, ellos por extrañeza de vernos allí y nosotros por los nervios, deciden que nos sacan de allí empujando la silla… Y claro, con la ayuda de cuatro rescatadores parecía hasta fácil, digo cuatro porque aparece por delante un vehículo de la Guardia Civil que el 112 también había avisado.

Nota: La Guardia Civil, llegó por la pista de cemento que llega al mirador, el coche en el que llegaron no era válido para aquel camino, pero conocían el lugar. Los bomberos llegaron por el camino siguiendo el rumbo de las coordenadas del GPS que les habíamos enviado, no conocían el sitio, quedaron “pasmaos” por lo bonito que les parecía.

Quedaba muy poquito tramo para llegar a la zona del mirador, pero era un trozo sin charcos pero con mucho barro en  todo su recorrido, de aquí no saldríamos sin ayuda.

La Guardia Civil tomó nota de nuestra identidad y poco más, cancelaron la espera de otros agentes que estaban pendientes por si hacía falta y se despidieron. Un bombero acercó a Susana a buscar nuestro coche que estaba en el aparcamiento de Collada Llomena, su compañero esperó acompañándome.

Queramos o no, esto fue un rescate. Fuimos y somos conscientes de todo lo que implica la movilización de todo el operativo, la coordinación de todas las personas que intervienen insitu y el personal del 112 que sigue pendiente en algún llugar, hasta que se resuelve.

En ningún momento hubo un solo reproche, todo lo contrario, ánimos para: “continuar haciendo rutas, evitando los riesgos que pueden acarrear peligros, los imprevistos pueden aparecer en cualquier lugar, pero estando siempre dentro de rutas, senderos, pistas o lugares reconocibles son fáciles de solucionar” nos decían.

Esta fue una aventura, con muchas enseñanzas que tendremos en cuenta en futuras rutas que realicemos. Muchas gracias 112.